Dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los ganados y los reptiles de la tierra.
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, hombre y mujer los creó. Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.
Cuantas veces hemos leído o escuchado este pasaje bíblico del Génesis en precisamente en el capítulo 1.
Si bien es cierto que Dios no tiene una forma o imagen especifica que lo defina de tal forma, si hay muchas cualidades con las que podemos definirlo.
Dios es amor, Dios es misericordia, Dios es comprensión, Dios ternura, Dios es paciencia, Dios es fuerza, Dios es esperanza, Dios es pasión, Dios es bondad, Dios es entrega, Dios es felicidad, Dios es perdón.
Con estas y muchas más cualidades tiene Dios, y si fuimos creados a imagen y semejanza de Él, es porque tenemos que identificarnos con estas cualidades.
Piensa y analiza cómo está tu vida
¿Das amor a todas las personas o si no piensan o comparten tus ideas les niegas tu amor?
¿Eres misericordioso o no te inmutas por el sufrimiento de los demás sin brindar tu ayuda?
¿Eres comprensivo o te sales de casillas ante el comportamiento de otras personas?
¿Eres tierno o andas de mal humor y tratando mal a las personas que tienes a tu lado?
¿Te falta la paciencia y te enojas por todo?
¿Eres fuerte o te sientes incapaz ante los obstáculos que tiene la vida?
¿Ves la vida como que ya no tiene sentido, has perdió la esperanza y en que puedes lograr lo que te has propuesto?
¿Eres apasionado por las personas, las cosas, tu trabajo tu familia, tus amigos o pierdes el interés fácilmente?
¿Te calificas como una buena persona que es sinónimo de bondad?
¿Te entregas a los demás con el servicio y la ayuda o eres apático ante los demás?
¿Eres feliz porque disfrutas de las pequeñas cosas que hay a tu alrededor o piensas que solo cuando tengas lo que hoy no tienes es que lo serás? Déjame decirte que la felicidad se logra ya, en este mismo momento y no depende de cosas externas si no de la decisión tuya de ser feliz.
¿Vives con rencores, odios, resentimientos, venganzas porque quizá alguien en algún momento de ofendió? Cuando no perdonas la única persona a la que le haces daño es a ti mismo. No perdonar es como si tuvieras una herida y todos los días te lastimas, ésta nunca sanará hasta que tú mismo lo decidas.
Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, de nosotros depende que así sea o apartarnos de la imagen de Dios y deshacernos de tan bonitas cualidades.






