Estaba el maestro Jesús una vez por allá junto al lago de Genezareth rodeando de una cantidad de gente que se había reunido para escuchar sus enseñanzas. De pronto vio en la orilla unos pescadores que estaban más aburridos porque no habían logrado pescar nada en su jornada. Reflexion biblica de hoy.
Jesús llamó a uno de ellos llamado Simón Pedro y le pidió el favor de que le prestara su barca para poder entrar un poco al lago dar sus enseñanzas.
Cuando terminó le dijo a Pedro que echara las redes para pescar, pero éste le dijo que prácticamente habían perdido la noche pescando y no habían sacado nada, pero que por el Maestro de lo pedía así lo haría.
Y fue tanta la cantidad de peses que lograron pescar que las redes se trataban de romper y tuvieron que llamar a los otros pescadores que los ayudaran.
Pedro al ver esta pesca milagrosa reconoció en Jesús su divinidad y en él su fragilidad. Pero el Maestro le dijo a Pedro que desde ese día sería un pescador, pero de hombres. Y así fue, Pedro aceptó el llamado y dejándolo todo lo siguió.
Este es el relato histórico descrito en la biblia por el evangelista Lucas en el capítulo 5 versículos del 1 al 11.
Pero no nos quedemos solo en eso, en un relato histórico. Aquí la reflexion biblica de hoy. ¿Qué enseñanza podemos aplicar a nuestras vidas el día de hoy? ¿Con qué podemos relacionar esos peces, esa red, esos pescadores?
Todos podemos ser pescadores de hombres, claro, con nuestros consejos, con nuestra ayuda, con nuestro testimonio a cuantas personas estamos impactando para bien. Cuantas personas pueden decir que gracias a nosotros hoy son mejores porque en algún momento los pescamos y ayudamos a ir por el bueno camino.
Que vamos a hacer para que quien está a nuestro alrededor no se pierda por malos pasos. Seamos pescadores de hombres para llevarlos o acercarlos a Dios. No tienes que irte de misionero para partes lejanas, no, en tu comunidad hay muchas personas que necesitan que les brindes una mano. Un niño necesitado, un adulto mayor que se siente solo y necesita quien los escuche. Una madre sola que un irresponsable la dejó y necesita darle algo a su hijito. Tantos hermanos nuestros que de seguro necesitan de nuestra ayuda. Pesquémoslos en nuestras redes de la generosidad, de la caridad, de la solidaridad.
Y como Pedro, vamos a sentir una felicidad enorme de ver tanta cantidad ya no de peces, sino de personas felices porque recibieron nuestra ayuda.
¿Te sientes atrapado en una red?
Tenemos también hoy en día otras redes que como a los peces del relato, nos atrapan y como los peces, después de estar atrapados sí que es difícil escapar de estas redes.
¿Has caído en la red del vicio a los juegos descuidando con esto tus responsabilidades personales o de tu hogar?
¿Te sientes atrapado atrapada quizá en la red del vicio o la adicción a alguna sustancia y te gustaría salir de esta?
¿O la red que te atrapa es quizá una relación de pareja en la que ya no hay amor, comprensión, afecto y todo lo que una relación necesita para que funcione?
Piensa y analiza cual es esa red que tiene atrapado y no te deja ser feliz. Solo tú puedes conocerte mejor que nadie e identificar qué te aflige.
Y como termina el relato bíblico donde Pedro lo deja todo y sigue a Jesús, deja tu a un lado esas redes que te afligen y sigue a Dios. No tienes que pasarte un día entero rezando de rodillas, cambiar tu estilo de vida o convertirte en monje o monja y coger los hábitos. No, como dice por allá en otra parte de le biblia, en tu cuarto, órale a Dios, conversa con Él. Él es tu amigo, cuéntale tus penas y que te de fuerza y sabiduría para salir de tus redes. Y esta fue la reflexion biblica de hoy.






